domingo, 7 de diciembre de 2008

Hacia la experiencia de la esencia

Cómo decíamos ayer…

El universo es la totalidad inabarcable, es el fin en sí mismo y más allá de sí no hay fin alguno. Nos encontramos inmersos en él y es desde esta condición desde donde podemos llegar a aceptar que la vida que somos es un proceso infinitamente breve dentro de la infinitud de procesos de la totalidad.

A la pregunta formulada por Beaumarchais, nos atrevemos a responder con otra pregunta:
¿Por qué habrían de ser otras y no estas cosas?

Aceptando así el proceso, me doy cuenta de que todo en él es bello y al dejarlo ser surge el amor original que es la propia vida.

Y tú, que has escuchado lo mismo, ¿qué has entendido?

No hay comentarios: