Cómo decíamos ayer…
El universo es la totalidad inabarcable, es el fin en sí mismo y más allá de sí no hay fin alguno. Nos encontramos inmersos en él y es desde esta condición desde donde podemos llegar a aceptar que la vida que somos es un proceso infinitamente breve dentro de la infinitud de procesos de la totalidad.
A la pregunta formulada por Beaumarchais, nos atrevemos a responder con otra pregunta:
¿Por qué habrían de ser otras y no estas cosas?
Aceptando así el proceso, me doy cuenta de que todo en él es bello y al dejarlo ser surge el amor original que es la propia vida.
Y tú, que has escuchado lo mismo, ¿qué has entendido?
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